18 de agosto de 2026

La crisis en las redes de telecomunicaciones del occidente colombiano comenzó con un golpe seco, poco después del amanecer. A las 7:34 a.m. del lunes 10 de agosto de 2026, un sismo de magnitud 7,4 sacudió la región desde un epicentro situado a 103 kilómetros de profundidad en San José del Palmar, Chocó.
Las rutas de Internet continuaban siendo anunciadas por los grandes sistemas de enrutamiento. Sin embargo, los datos mostraban afectaciones en las infraestructuras locales de telecomunicaciones. El mapa telemático decía cómo llegar, pero al final el camino estaba truncado.
La caída fue abrupta. Los niveles de ruteabilidad descendieron especialmente en Valle del Cauca, Risaralda y Quindío, donde pasaron de valores habituales, cercanos al 90 %, a mínimos, de entre 45% y 60% . En Caldas, la ruteabilidad llegó a caer hasta el 70% , mientras que en Chocó a un mínimo de 47.37%.
Estas afectaciones, reportadas por los principales proveedores de internet del país –Claro, Tigo y Movistar–, pueden ocurrir por distintas razones, como saturación, daños físicos y cortes de energía.
A diferencia de la caída instantánea, los registros de ruteabilidad dibujaron, entre el 11 y el 13 de agosto, una recuperación lenta y constante. Los niveles comenzaron a ascender gradualmente, a medida que las redes recuperaban parte de su capacidad de conectividad.
Para la noche del 13 de agosto, las redes del occidente colombiano habían retomado niveles cercanos a sus valores habituales, entre 80% y 90% . El porcentaje remanente que aún las separaba de sus niveles previos puede corresponder a afectaciones persistentes en segmentos locales de las redes, particularmente en la última milla.
Mientras tanto, comunidades principalmente de Chocó y Valle del Cauca continuaban solicitando el restablecimiento de la conexión para apoyar las labores humanitarias y responder a la emergencia.
El sismo ocurrió en cuestión de minutos. La recuperación de las redes de telecomunicaciones, particularmente las de última milla, podría tomar meses hasta alcanzar las condiciones previas al terremoto.